Testimoniales
Mil gracias por todo lo que hacen en la Fundación Le Mazon y por dejarnos ser parte. El evento de hoy fue realmente especial, y está claro que sin el esfuerzo y compromiso de ustedes, nada de esto sería posible.
Todos en la familia salieron felices y muy conmovidos.
Como dice un principio del judaísmo, ayudar a los demás no solo cambia vidas, también llena el alma.
Que todo lo que hacen se les regrese multiplicado en salud y bendiciones.
Hoy fui a la tienda del Guemaj, es la cuarta vez que voy, cada vez que he salido, salgo con una alegría inexplicable, una alegría de shefa… Hace dos meses que con mucha humildad y vergüenza hable a pedir la ayuda, sentía una angustia muy grande: cómo le iba a dar de comer a mis hijos? algo tan básico que no tengo manera hoy de solventar. Desafortunadamente sigo sin poder cubrir ese gasto, pero ya no me siento solo, siento al cargar las bolsas llenas al salir del Guemaj, que hay toda una comunidad cargandome a mi, y veo y siento la mano de Hashem, cargando a cada uno de ustedes. Así que, ruego a Hashem, con mi corazón roto y lágrimas en los ojos de agradecimiento, que los bendiga hoy y siempre a cada uno de ustedes, a los donadores, a las voluntarias, a los trabajadores, a todos los que hacen posible que cada noche al acostar a mis hijos, pueda yo decir mizmor leToda por tanto jesed y Beraja.
Estoy segura que vamos a pasar este nisayion, no siempre son fáciles o agradables las pruebas que Hashem nos pone, pero BH su apoyo a hecho que tengamos la fuerza de seguir adelante! Espero muy pronto tener el Zejut de poder hablar a pedir que me pongan en su lista de donadores! Gracias infinitas por toda su ayuda!!
Para una mamá, es maravilloso poder consentir a su familia con deliciosas comidas, ver las sonrisas deleitándose con los platillos guisados con amor, es lo más bonito que una madre puede recibir… pero esto a veces se convierte en un desafío… al querer comprar para consentirlos y cocinar puede ser aterrador, no saber cómo cubrir los gastos de algo tan esencial. Lo que podría ser una experiencia maravillosa se convierte en una pesadilla…
Es un gran dolor, es mucha tristeza vivir una situación en la que quisieras comprar tan solo comida… ¡no hablo de lujos, sino de comida!
No poder preparar algo delicioso para Shabat, o simplemente no saber qué haré de comer mañana, no saber qué les mandaré de lunch… es un dolor que solo el que lo vive lo puede saber.
Este sentimiento me acompañó una y otra vez, hasta que Bore Olam trajo la Yeshúa que cambió mi vida, la de mis hijos y de mi esposo.
Grandes personas, que más bien yo diría ángeles, abrieron Le Mazon.
Una organización maravillosa, que además de alimentar el cuerpo, alimenta el alma de alegría y tranquilidad…
Qué agradecida me siento que, BH, no falte comida en la casa, puedo comprar y consentir a mi familia con amor. Qué tranquilidad me da saber que puedo ir a comprar eso que mis hijos tanto esperan.
No sé quién está atrás de esto, pero sí sé que son personas con grandes corazones, socios de Hashem para ayudar. Seguramente ni saben a quién le ayudan, pero pueden estar seguros de que su ayuda es mucho más de lo que se imaginan. Con esto han hecho mamás felices y tranquilas, han traído shalom bait a los hogares y sinfín de sonrisas a tantos niños. Que Hashem les recompense con puras alegrías y los siga llenando de abundancia, y sepan que Hashem los escogió a ustedes para esta gran mitzvá, porque seguro son gente especial.
Sin conocerlos puedo decirles: los quiero mucho.